Batch cooking: cómo comer bien con 90 minutos a la semana

Cocinar cada día no es realista con reuniones, viajes e hijos. Cocinar una vez, bien, sí lo es: noventa minutos un domingo pueden resolverte la mayoría de las comidas de la semana.
La clave es elegir pocas bases y combinarlas. Una proteína (pollo al horno, ternera guisada o legumbres), un carbohidrato (arroz, patata o pasta integral) y una verdura asada o salteada. Con tres o cuatro recetas así tienes variedad suficiente para no aburrirte.
Guarda en raciones individuales. Lo que vayas a comer en los próximos dos o tres días, a la nevera; el resto, congelado. Así, entre semana, sacar una comida es cuestión de minutos y no de decidir qué hacer.
Las salsas y los acompañamientos se pueden cambiar sin cocinar de nuevo: el mismo pollo con otra salsa o con otra guarnición parece otro plato. Prepara también algo de fruta lavada y frutos secos para no depender del café y la bollería de las cuatro de la tarde.
Si tienes una semana de viaje, congela con antelación y deja preparadas un par de comidas para tu vuelta. Es una pequeña inversión que evita pedir comida a domicilio el día que más cansado llegas.
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